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Vallter 2000 tiene una historia de más de 40 años, es una estación de pequeñas dimensiones, la más oriental del Pirineo, desde dónde podremos disfrutar de vistas del Cap de Creus y la Badia de Roses.

Es una estación con unas condiciones de nieve muy peculiares causadas por su cercanía al Mar Mediterráneo y la influencia de la Tramuntana, que nos regalan inviernos con montones de nieve y en cambio nos castigan con otras temporadas marcadas por la poca nieve en pistas, es la peculiaridad de una estación que con buenas condiciones de nieve enamora a cualquiera, ya que tiene pistas muy bonitas, panoramas espectaculares y sobretodo que pertenece a un Valle encantador y con encanto, la Vall de Camprodón.

Camprodón y su alpino valle son desde hace siglos zona de paso entre Cataluña y Francia, esta situación privilegiada ha permitido que el Valle no se despoble y que sus emprendedores habitantes sepan crear productos tanto turísticos cómo gastronómicos, que atraen a turistas de todas partes.

La estación de Vallter es cita obligada para los esquiadores en los meses de frío pero también para los amantes de la montaña y sobretodo de los ciclistas durante todo el año.

Para los usuarios de la Bicicleta de carretera, la subida a Vallter es sin duda uno de los puertos de la Volta a Catalunya más míticos, dónde tendrán que exprimirse a tope para subirlo.

Los Alpinistas y esquiadores de montaña se sienten atraídos por los picos que rodean la estación, picos que rondan los 2.800 metros, algunos de mayor y otros de menor complicación, pero que una vez en la cima nos regalan unas instantáneas impresionantes del Pirineo y del Mar Mediterráneo, pero también de media Cataluña.

La estación ha pasado por épocas muy difíciles, pero en la actualidad y gracias a la gestión de Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya y de inversiones tiene una buena estabilidad económica , que le ha permitido ir creciendo las últimas campañas.

El complejo dispone de 18 kilómetros de pistas, perfectas para todo tipo de esquiador o Snowboarder, aunque más orientada a familias, debutantes y nivel medio.

Al igual que La Molina, Vallter 2000 tiene una larga tradición de competición y por eso es habitual que se organicen pruebas de esquí alpino de todas las categorías.

Dispone de la mitad de pistas de nivel medio y bajo, azules y verdes, perfectas para empezar en los deportes de deslizamiento sobre nieve. También dispone de 6 pistas rojas y una negra que están muy enfocadas a esquiadores y snowboarders con buen nivel.

La zona media de la estación, a 2.200 metros es dónde se sitúa curiosamente la base de Vallter, y es el sitio dónde encontraremos el alquiler de material, el bar-restaurante, el centro médico, la guardería, aseos y la zona de debutantes y una espléndida pista de trineos. La zona de debutantes tiene la gran ventaja de estar separada del resto de las pistas, detalle muy de agradecer, ya que de esta forma no hay tantos esquiadores o snowboarders pasando por este sector.

La cafetería de Les Marmotes situada a 2.535 metros sobre el nivel del mar, es el punto más alto del dominio, que permite bajar hasta los 2.000 metros a través de la preciosa pista del Xalet.

Dispone de una buena red de remontes, no muy rápidos por cierto, pero que nos permiten disfrutar de la estación sin apenas colas, excepto en días de temporada alta.

La guardería es uno de los atractivos que tiene Vallter, ya que se sitúa a pie de pistas, disponen plazas limitadas, pero los pequeños de casa podrán jugar con la nieve, con otros niños, pero también dentro de la casita tendrán juguetes, manualidades,... además podrán conocer a la mascota de la Estación.

La Vall de Camprodón nos ofrece una enorme oferta Hotelera y Gastronómica, de buen nivel y calidad, tanto en Camprodón cómo en Setcases o en cualquiera de los pueblos que salpican el valle hasta Ripoll, nos encontraremos cómo en casa, o mejor en Familia. No es un turismo de Masas y eso se nota en el detalle en que se hacen las cosas.

Del Valle nosotros destacaríamos sin duda el Parque de Animales de Molló Parc, en el extremo del valle a pocos kilómetros de Francia, nos encontraremos con un maravilloso parque de animales, dónde grandes y pequeños disfrutaremos de poder ver de cerca a animales tan distintos cómo el Oso, el ciervo o el jabalí, no os lo podéis perder.

Para los no esquiadores, la zona también destaca por tener una buena oferta lúdica con actividades variadas tanto de movimiento cómo los parques de cuerdas en los árboles o el senderismo, pero también más relajadas cómo la visita al Ecomuseo, conocer el legado arquitectónico románico, las varias minas o molinos hidráulicos del río Ter, no tendréis tiempo de aburriros, aunque si lo lo que queréis es descansar, seguro que alguna de las casas rurales que hay repartidas por todo el valle os parecerá perfecta para practicar el Dolce far Niente.

Tanto la estación cómo la Vall de Camprodón merecen una visita, eso si, no dudéis que volveréis.

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