Esta es una excepción entre las estaciones
y destinos de esquí de Austria, ya que se construyó pensando en
el esquí y no es un pueblo real. Ello le reporta todas las ventajas de
las estaciones "artificiales" como son alojamientos a pie de pistas
y pistas de altitud que le permiten garantizar la nieve tanto en calidad como
en catidad. Ello no significa que sea un lugar feo ya que se construyó
manteniendo el estilo tradicional y para muchos es una combinación de lo
mejor de ambos mundos; el encanto y el Après Ski de Austria y la comodidad
y modernidad de Francia. El tamaño de la estación no es nada del
otro mundo pero las pistas tienen una gran variedad y buenas pendientes